Para bajar de peso y no recuperarlo, debes cruzar tu punto de quiebre.

La mayoría lo espera años.

Muchas no lo cruzan nunca.

Puntodequiebre es el primer método diseñado para provocarlo. Para sacarte del ciclo en el que empiezas, lo dejas, y vuelves a empezar.

Sabes qué hacer.

Ese nunca fue el problema.

Sabes de dietas, de ayuno, de proteína, de déficit calórico.
Información te sobra. 
Y aun así llevas años sin lograrlo.

Empiezas, y en algún punto, sin decidirlo del todo, ya estás otra vez donde empezaste.
  • Con ropa guardada para "algún día".
  • Esquivando las fotos y los videos.
  • Cancelando planes porque no quieres que te vean así.
  • Apagando la luz antes de que tu pareja te vea.
Con una vida entera que existe solo en tu cabeza: cuando baje voy a… Ropa. Viajes. Relaciones.

Versiones de ti que llevan años esperando su turno.


Ahí el verdadero infierno no es tu peso.

Es empezar a creer que esta es la versión definitiva de ti.

El problema es que repites lo que ya conoces.

Aunque no te haga feliz.
Porque lo que sería mejor para ti, tu cuerpo lo lee como peligro.

Estás en el bucle donde sabes qué hacer, no lo haces, y no entiendes por qué.

De ese bucle solo se sale con un punto de quiebre.

La vida te lo puede dar.

A su manera: enfermedad, ruptura, duelo.
Un golpe que junta de una vez todo lo que venías cargando.
Tarde. Y sin que lo elijas.

Puntodequiebre invierte eso.

No esperas el golpe, porque puede que ese día nunca llegue.

Te lleva a cruzarlo desde la decisión, no desde el dolor.

Sin perder más años tratando de descifrarlo por tu cuenta.

Lo sé, porque lo viví.

Soy nutricionista y durante años estuve insatisfecha con mi cuerpo.

Sabía lo qué tenía que hacer, y no lo hacía. 

Solo fantaseaba con la idea con verme distinta.

Pero como no estaba "tan mal", nunca me movía lo suficiente.

Y así pasaron años.

Lo único que me hizo cambiar, fue la insatisfacción acumulada.

Un punto en el que ya no pude seguir igual.

Entendí que cuando una está insatisfecha con su cuerpo, casi siempre está insatisfecha con otras áreas de su vida. Solo que todavía no lo ve.


Y eso no se resuelve cambiando tu forma de comer.

Se resuelve dejando morir la versión de ti que ya no funciona.


De ahí nació Puntodequiebre.

Es un método pensado para cruzar ese punto una vez. Y no volver.

Esto lo apliqué primero en mí.
Después, con cada persona con la que he trabajado.

Creemos que nuestro caso es único.
Lo que he visto es lo contrario: el mismo problema, una y otra vez. Y la misma salida.

Este método es todo lo que me habría gustado recibir cuando ni siquiera sabía lo que necesitaba.

método

Se desarrolla en tres etapas

1.

El quiebre

No empiezas cambiando lo que comes.

Empiezas viendo, por primera vez, por qué siempre vuelves al mismo lugar.

Mientras creas que el problema es la comida, vas a seguir buscando la solución donde no está.

Aquí ves lo conocido que te regresaba.

Y en el momento en que lo ves, deja de tener poder sobre ti.

2.

La METAMORFOSIS

Después no te pones a fabricar hábitos a la fuerza.

Te conviertes en otra persona, y lo demás cambia detrás sin que tengas que empujarlo.

Cambia cómo comes.
Cómo te mueves.
Cómo organizas tu semana. Cómo te hablas cuando nadie te escucha.
Cómo te pones a ti primero.

Y esta vez no lo dejas al mes.

Porque no dependes de la fuerza de voluntad.

Ya eres otra.

3.

LA CIMA

Tu cuerpo cambia, claro que sí.

Pero es la consecuencia, no la meta.

La prueba de que por dentro ya cambiaste.

Llegas al punto donde la versión anterior de ti deja de existir.

Y no hay vuelta.

Esto es lo que recibes.

Y lo que no.

UnA hora conmigo, cada ocho días. Cámara a cámara.

Una hora entera, cada semana, donde la única persona en la pantalla eres tú.

Hablamos de lo que está costando, lo que está cambiando, lo que no te atreves a decir en otro lado.

Aquí nada se queda sin resolver.

Mi WhatsApp abierto. El mío.

No un equipo, no un asistente, no un bot.

Me escribes cuando lo necesites: una duda tonta, un mal día, una foto de lo que vas a comer para decidirlo juntas.

Ajustas en el momento, no la semana siguiente cuando ya diste el paso en falso.

El método completo, ordenado para ti.

Toda la ruta en la plataforma, paso a paso.

Nunca tienes que adivinar cuál es el siguiente movimiento.

Abres, ves qué toca hoy, y lo haces.

Sin margen para inventarte una salida.

No me voy cuando terminan los 90 días.

Quedas con una nutricionista de por vida.

Porque el peligro nunca fue bajar.

Fue quedarte sola después y resbalar, como todas las otras veces.

Esta vez, después, sigo aquí.

No hay grupo.

No hay comunidad.

No hay foro.

Nunca lo hubo, y es a propósito.

Sé que la comunidad gusta.

Pero también te hace mirar a los lados, compararte, medir tu avance contra el de otras.

No necesitas otro lugar donde competir por atención.

Necesitas uno donde, por primera vez, toda la atención esté puesta en una sola persona. Tú.

Siempre me dicen Que no esperaban esto.

Mi objetivo es que bajes de peso y en el proceso te conviertas en otra persona.

No sirve de nada que te veas diferente pero que te sigas sintiendo miserable internamente.

Te enseño los atajos que te van a cambiar en todos los sentidos.

Las personas que te conocían, te tendrán que volver a conocer.

Se van a sorprendan de tu cambio físico y de tu cambio de ser, en tu energía, de tu magnetismo.

Ninguna de estas mujeres me escribió porque yo se lo pidiera.

Esto NO es para todas.

Y esta bien que así sea.

No es para ti si:

✗ Lo único que te importa es el número en la báscula.

✗ Necesitas que sea rápido.

✗ Vienes a comprobar que esto tampoco funciona.

✗ Buscas que alguien lo haga por ti.

✗ No estás dispuesta a mirar hacia adentro.

Es para ti si:

✓ Ya sabes que lo que te falta no es información.

✓ Llevas tiempo sospechando que hay algo tuyo, adentro, que no has querido mirar. No sabes qué es. Pero sabes que está.

✓ Ya lo intentaste sola, con disciplina, con planes buenos. Y aun así no fue.

✓ Estás dispuesta a que te diga cosas que no quieres oír. Y a hacer algo con ellas.

✓ Quieres verte bien. Sin pedir disculpas por quererlo.

Cómo ingresar.

1.

Llenas el formulario.

Unas pocas preguntas para saber dónde estás y qué has intentado.

2.

Nos vemos en una llamada.

Me cuentas tu historia y yo te digo con honestidad si Puntodequiebre es para ti.

Si no lo es, te lo digo ahí mismo.

3.

Si es que sí, empezamos. 

Inversión

Acompañamiento 1:1 durante 90 días.
El método es tuyo para siempre.
Y quedas con una nutricionista de por vida.

USD 1.200

Hay opción de cuotas. Lo vemos en la llamada.

Garantía Sin Riesgo


Haces el método completo.
Si al terminar sientes que nada cambió en ti, te devuelvo el 100%.
Sin formularios, sin explicaciones, sin incomodidad.
El riesgo lo asumo yo.

Antes de que preguntes:

¿Y si hago todo el trabajo y aun así no lo logro?

Es el miedo de siempre: que el problema seas tú.

Que a las demás les funcione y a ti no.

Llevo años haciendo esto y no he encontrado la excepción.

Los mismos obstáculos, en todas. Incluida yo.

Cuando algo no te funciona una y otra vez, la duda deja de estar en el método y empieza a estar en ti.

Eso es exactamente lo que venimos a cambiar.

¿Esto es solo trabajo mental, o de verdad voy a bajar de peso?

Vas a bajar de peso.

Soy nutricionista. La parte física está y es importante.

Lo que pasa es que no empezamos por ahí.

Empezamos resolviendo la raíz del problema. Sin eso, no hay forma que sostengas algo.

¿Cuánto peso voy a bajar?

No lo sé.

Y desconfía de quien te dé un número sin conocerte.

No es lo mismo empezar en 110 kilos que en 75.

Cualquiera que te prometa una cifra exacta te está vendiendo humo. 

No tengo tiempo. Mi vida ya es un caos.

Lo sé.

Nunca hay tiempo para ti; siempre hay algo que se atraviesa primero.

Ese es justamente el problema que venimos a resolver.

No es un obstáculo para empezar.

Sacar una hora a la semana para ti no es lo difícil del proceso: es el proceso.

¿Y si no tengo los USD 1.200?

Puede que no sea tu momento, y está bien.

Hay opción de cuotas, y eso lo vemos en la llamada. 

No hago son descuentos ni promociones. 

Si más adelante es tu momento, aquí voy a estar.

Hay cosas que una busca durante años sin encontrarlas.

Y un día, sin saber bien por qué, aparece justo lo que necesitabas, y lo reconoces al instante.

No todas están listas para cruzar su punto de quiebre.

Pero cuando lo están, lo saben.